Llevo tiempo queriendo escribir sobre mis años en Girona y alrededores. Aterricé en Girona siendo un agente perteneciente a la residencia de Barcelona Sants, y destacado, en principio, exclusivamente a Girona. Allí desarrollaba las funciones propias de mi cargo de factor sencillo, tales como atención al cliente, información, y venta de billetes tanto inmediata como anticipada. Nos alojábamos en el hotel Ultonia, sito en la Gran Vía de Jaume I, y a escasos 7-8' andando de la estación. En dicho hotel y centro de trabajo, coincidía con otro agente destacado desde Barcelona Sants, llamado Miguel Ángel Mostazo, natural de Cáceres, era un buen tipo. Como los dos éramos de sitios lejanos, nos doblábamos turnos y también se los hacíamos a los pertenecientes a Girona, haciendo verdaderas salvajadas a la hora de currar, para pillar un mínimo de 10-12 descansos seguidos.
Mostazo no se movía de Girona, pero yo si que iba también a Figueres, dándose muchos turnos de salir del hotel a las 4'30 de la mañana, para ir a la estación, subirme en un material vacío (2 electrotrenes serie 448 que por falta de capacidad en Figueres, dormían en Girona), salir a las 4'55, llegar a Figueres a las 5'30, empezar a trabajar a las 5'45, pegarse una jartá de vender billetes hasta las 13'30, y a las 14'00 con el Catalunya Express 5090 Portbou a Barcelona, volver a Girona, donde comia deprisa y corriendo, para después empezar a currar desde las 15'00 hasta las 22'45 (hora a la que pasaba el Talgo Camas de Paris, y llegaba el último Catalunya Express, el 5049). Un palizón en toda regla, pero éramos jóvenes...
El amigo Mostazo y yo, tenemos el dudoso honor, no superado por nadie hasta la fecha, de haber trabajado 34 días seguidos, doblando turno, él solo en Girona, y yo alternando Girona y Figueres. ¿Entendéis ahora porqué digo siempre que estoy como una puta cabra?. Pues por cosas como ésta.
En cuanto al personal, había de todo, gente muy maja, y gente muy servil con el entonces Jefe de Explotación de Girona, señor De Frutos (al cual vi muchos años después en Jaca, pues tenía una "querida" de allí). Entre los primeros y en Girona, puedo citar a Mariangels Terrades, a Manuel Cruz, a Carmen Llorente, a "la vikinga" Victoria Puertollano, Arturo Fortón, Fernando Sánchez, Zamorita, Moisés Sáez, Luis Simón Algora, y mogollón de maquinistas e interventores.Entre los serviles, Carolina Soto, Miguel Juan Reina y Rafael Aguilar, bautizado como "la sombra" por ser el acompañante eterno del señor De Frutos. En Figueres, gente majísima, como Carmen Vila, Santi Vila, Iñaki Barrera (que tenía un hermano factor de circulación en Olite), Serafín Sánchez, Ángel Villalba, Mateo Flecha, Armando, un supervisor llamado Ángel Lorente ( cuyo ojo derecho echaba ráfagas cuando entraba en su oficina una viajera de buen ver), Pepe Luque, y como no, mi buen amigo Manel Martí Dot, natural de Sant Miquel de Fluviá, y una excelente persona y mejor compañero. Solo había un garbanzo negro allí, un mal bicho que vivía en la vivienda de encima del vestíbulo, llamado Tomás Rodero Lozano, más conocido por Manel, como "la ONG" o "Panchitos Sin Fronteras". Malo como supervisor y horroroso como compañero...
Continuará...
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