martes, 23 de julio de 2024

Gwen y su triste final en Cambrils

 Era un 24 de Julio, del año 2006, en la estación de Cambrils. Yo estaba dándole las vacaciones a Ramón Martínez Gallardo, alias "Macaco", durante toda la segunda quincena de julio, saliendo para ello de mi residencia "habitual" de Salou. La jornada era de 12 horas, entre las 7'30 de la mañana (para poder ir con el 18059, y no andar tirando de taxi pagado por la empresa, como hacíamos en Salou), y las 19'30, justo después de pasar el 00694 "García Lorca". En Cambrils hacíamos de todo, venta de billetes regionales, grandes líneas, megafonía, consignas, y dábamos las OT a todos los trenes de viajeros con parada comercial allí. En determinados momentos del día, nos faltaba un plumero en el culo para hacer el trabajo completo, y evitar que Elena hiciera la limpieza de la estación.

Aquel día todo transcurría normal. Pero al mediodía, presenciando el paso del Euromed 01112, observé la presencia de una persona al borde del andén principal lado Salou, con claras intenciones suicidas. Afortunadamente todo se quedó en un inmenso pitadón del tren mientras pasaba a 160. Me acerqué hasta el final del andén, y vi a una chica de veintipico años (posteriormente supe que tenía 26), irlandesa, aunque hablaba perfectamente español. Intenté tranquilizarla, le dije de venir dentro de la estación, a lo que ella accedió. La invité a un zumo magnífico que comprábamos en el bar de enfrente de la estación. Allí estuvimos hablando durante más de media hora, y entre otras cosas, me contó que quería morirse, porque su novio la había abandonado unos meses antes de casarse en su Irlanda natal. Estaba en Cambrils de vacaciones con sus padres. Le dije de llamar a sus padres y no quiso, desconozco el motivo, aunque lo más seguro que fuera por ahorrarles el disgusto. Mientras hablábamos, llamé al Puesto de la Guardia Civil, y les informé de la situación. Al rato vinieron, y de mutuo acuerdo con la pareja de agentes, se la llevaron primero al cuartelillo para ficharla, y posteriormente la llevarían al hospital Santa Tecla de Tarragona, al menos eso acordamos. Jamás sospeché que sería la última vez que vería a Gwen con vida.

La tarde discurría con normalidad, muchos viajeros de regreso de pasar el día en Barcelona, y los habituales de todas las tardes de vuelta a sus domicilios en Tarragona, y en Barcelona. Todo iba sobre ruedas, y pronto llegaron las 19'25, hora del paso directo del 00694, canté por la megafonía el paso de tren directo en catalán, castellano y en inglés como de costumbre, y salí a presenciar el paso del último tren de mi jornada. El andén estaba atestado de gente, pues a la distancia del García Lorca, iba el Regional Express 18058 hacia Barcelona. El tren venía dando un concierto de pito desde bastante antes de la estación, debido a los pasos a nivel existentes. Cuando el tren pasó a mí altura, un pitadón tremendo porque al final del andén, alguien se había tirado a la vía. Frenazo de emergencia y el tren parado más allá de la Riera de Cambrils pues venía lanzado a 160. Me acerqué al final del andén, y entre restos irreconocibles, vi un melena de pelo rubio. Ahí me di cuenta de la tragedia que acababa de suceder. Era ella, era Gwen. Al poco tiempo, vino andando por la vía el maquinista del 694, absolutamente descompuesto. Ambos reconocimos la vía 1 y vimos el desastre, mientras avisábamos al 112. En escasos 5', vino la Guardia Civil, ambulancia, y todo el monario, pero desgraciadamente ya no había nada que hacer. Al preguntarle a la Guardia Civil, que porqué la habían soltado sin llevarla al hospital, nos dijeron con todo su papo, que "ella dijo que estaba bien, y que no necesitaba ayuda". Una de las peores mentiras que me han podido contar en la vida. El maquinista y yo, vimos claramente en sus ojos que mentían como bellacos. Y allí estaba Gwen, o lo que quedaba de ella, gracias a una negligencia gravísima. No me  perdonaré jamás, el no haberme asegurado de que los civiles la llevaran al hospital, y confiar en su palabra. Por desgracia he visto varios arrollamientos, y tan traumático como aquel, ninguno. A fecha de hoy, sigo acordándome de vez en cuando de Gwen...


viernes, 19 de abril de 2024

Por tierras gironines y del Alt Empordá (Parte primera)

Llevo tiempo queriendo escribir sobre mis años en Girona y alrededores. Aterricé en Girona siendo un agente perteneciente a la residencia de Barcelona Sants, y destacado, en principio, exclusivamente a Girona. Allí desarrollaba las funciones propias de mi cargo de factor sencillo, tales como atención al cliente, información, y venta de billetes tanto inmediata como anticipada. Nos alojábamos en el hotel Ultonia, sito en la Gran Vía de Jaume I, y a escasos 7-8' andando de la estación. En dicho hotel y centro de trabajo, coincidía con otro agente destacado desde Barcelona Sants, llamado Miguel Ángel Mostazo, natural de Cáceres, era un buen tipo. Como los dos éramos de sitios lejanos, nos doblábamos turnos y también se los hacíamos a los pertenecientes a Girona, haciendo verdaderas salvajadas a la hora de currar, para pillar un mínimo de 10-12 descansos seguidos. 

Mostazo no se movía de Girona, pero yo si que iba también a Figueres, dándose muchos turnos de salir del hotel a las 4'30 de la mañana, para ir a la estación, subirme en un material vacío (2 electrotrenes serie 448 que por falta de capacidad en Figueres, dormían en Girona), salir a las  4'55, llegar a Figueres a las 5'30, empezar a trabajar a las 5'45, pegarse una jartá de vender billetes hasta las 13'30, y a las 14'00 con el Catalunya Express 5090 Portbou a Barcelona, volver a Girona, donde comia deprisa y corriendo, para después empezar a currar desde las 15'00 hasta las 22'45 (hora a la que pasaba el Talgo Camas de Paris, y llegaba el último Catalunya Express, el 5049). Un palizón en toda regla, pero éramos jóvenes...

El amigo Mostazo y yo, tenemos el dudoso honor, no superado por nadie hasta la fecha, de haber trabajado 34 días seguidos, doblando turno, él solo en Girona, y yo alternando Girona y Figueres. ¿Entendéis ahora porqué digo siempre que estoy como una puta cabra?. Pues por cosas como ésta.

En cuanto al personal, había de todo, gente muy maja, y gente muy servil con el entonces Jefe de Explotación de Girona, señor De Frutos (al cual vi muchos años después en Jaca, pues tenía una "querida" de allí). Entre los primeros y en Girona, puedo citar a Mariangels Terrades, a Manuel Cruz, a Carmen Llorente, a "la vikinga" Victoria Puertollano, Arturo Fortón, Fernando  Sánchez, Zamorita, Moisés Sáez, Luis Simón Algora, y mogollón de maquinistas e interventores.Entre los serviles, Carolina Soto, Miguel Juan Reina y Rafael Aguilar, bautizado como "la sombra" por ser el acompañante eterno del señor De Frutos. En Figueres, gente majísima, como Carmen Vila, Santi Vila, Iñaki Barrera (que tenía un hermano factor de circulación en Olite), Serafín Sánchez, Ángel Villalba, Mateo Flecha, Armando, un supervisor llamado Ángel Lorente ( cuyo ojo derecho echaba ráfagas cuando entraba en su oficina una viajera de buen ver), Pepe Luque, y como no, mi buen amigo Manel Martí Dot, natural de Sant Miquel de Fluviá, y una excelente persona y mejor compañero. Solo había un garbanzo negro allí, un mal bicho que vivía en la vivienda de encima del vestíbulo, llamado Tomás Rodero Lozano, más conocido por Manel, como "la ONG" o "Panchitos Sin Fronteras". Malo como supervisor y horroroso como compañero...

Continuará...

domingo, 14 de abril de 2024

El día que volví a nacer

22 de abril del año 2010. Aquella noche, pernoctando en el Hotel Villa de Ayerbe, ya me di cuenta que la pequeña herida que llevaba en la pantorrilla izquierda, no estaba cicatrizando bien, pero no le di la importancia suficiente. Simplemente me di la vuelta en la cama, y continué durmiendo, pues me levantaba a las 4'30.

Me levanté a esa hora, y me duché para espabilarme, pues aunque era una noche fresca, tenía que ir andando hasta la estación de Ayerbe, sita a unos 10' largos andando desde el hotel. Allí tenía que subirme en la cabina de la 333 que encabezaba el 54580 de Zaragoza Arrabal a Canfranc, con el fin de ir hasta Santa María y La Peña, y abrir dicha estación. El tren llegó a Ayerbe a las 5'50 de la mañana y se estacionó en la vía 3 de andén principal.

En la cabina de la 333.369, estaban Pepe Gris, y mi buen amigo Ramón Cebrián Huete, con los que enseguida establecí una amena charrada. El tren se puso en marcha a las 6'05, después que don Jose Manuel Escuer Barluenga (quedaros con éste nombre), estableciese bloqueo con Canfranc, y abriese la línea a circulación. Golpe de chiflo y linterna en verde, y a correr. Llegamos a La Peña en menos de 20 minutos debido a la ligereza del tren, unas 300 toneladas debido a ser material vacío (15 tolvas cerealeras). Me bajé de la locomotora y me dispuse a abrir la estación.

Abrí el gabinete de circulación, cogí la llave Bouré C, y me dirigí al andén. Allí, levante el "Carlitos" ( el cartelón "C", con el que se señala una estación cerrada, pero apta para circulación, y así lo llaman en Andalucia) y lo metí en la oficina. Inserté las llaves en los tornos de las señales y las cerré, quedando en situación reglamentaria de "Parada Diferida". Esperé a la llegada del 54580 a Sabiñánigo para establecer comunicación telefónica con esa estación, y así poder participar en el bloqueo telefónico, y establecer dos cantones de bloqueo, uno entre Ayerbe y La Peña, y otro entre La Peña y Sabiñánigo, debido a que ese día estaba prevista la circulación de un tren de trabajos y una dresina de vía y obras. 

El famoso "Carlitos". Foto de ejemplo.

Establecí bloqueo con Ayerbe y Sabiñánigo para la circulación del "Correo" 15640 (Regional Zaragoza a Canfranc). Abrí la señal E'2 y me dediqué a esperar. Escuer desde Ayerbe, me anunció la salida del tren de aquella estación. Yo estaba sentado en el gabinete de circulación revisando documentos, cuando noté un calor "extraño" en mi pierna izquierda. Bajé la mirada y vi un enorme charco de sangre en el suelo. Me levanté de la silla y salí al andén, donde me desplomé pero sin perder el conocimiento. Intenté llamar por teléfono, pero no había cobertura y no tenía fuerzas para volver al gabinete a llamar a Ayerbe. Mi pantorrilla sangraba a chorro, literalmente, y se hacía un nuevo charco en el andén. Grité "Socorro" varias veces, hasta que un camionero de la factoría de creosotado Eiforsa, situada enfrente de la estación se dió cuenta y vino corriendo. Allí le instruí brevemente para avisar a Ayerbe de lo que estaba pasando. Y todo esto, con el Regional de camino a mi estación...

Llegó el Regional y me encontraron tumbado en el suelo del andén y en medio de un charco de sangre. Jose Luis Benito, alias "el Magras", maquinista del Regional, todo descompuesto, se bajó del tren y estuvo a mí lado en todo momento. Jose Manuel Escuer, que vino desde Ayerbe conduciendo como si estuviera en un rallye, también. Gracias a ellos dos, puedo contar ésta batallita. 

También gracias al doctor Tortosa, del Centro de Salud de Ayerbe que vino enseguida, y que dispuso que el helicóptero del 112 me llevara al hospital San Jorge de Huesca, pues hizo una estimación de mi pérdida de sangre, de en torno a unos 2 litros y pico, y dudaba que pudiera "sobrevivir" al recorrido por carretera hasta Huesca. Y también agradecido al personal del hospital, pues gracias a la transfusión de varias bolsas de sangre, pude volver a hacer vida "normal" pasados unos días. A quien no le di las gracias, y suerte tuvo que no le escupiese en la cara, fue al médico de ADIF en Zaragoza, Rafael Ibáñez, porque se negó en redondo a darme la baja por accidente laboral, dejándolo en "un leve incidente", y por tanto en una baja por enfermedad común. Como dicen los modernos, "olé tú chocho".

Historietas para no dormir, y echarse unas risas... Espero que os guste.

viernes, 22 de marzo de 2024

La línea de Canfranc. De Tardienta a Huesca

 La línea de Canfranc actual, realmente se compone de varias líneas, si nos atenemos a su origen histórico. En primer lugar, tenemos la línea Tardienta a Huesca, de 1864. En segundo lugar, la línea de Huesca a Jaca, de 1883, y en tercer y último lugar, de Jaca a Canfranc en 1928. Mención aparte es la variante ferroviaria de Huesca, inaugurada en 2007, y que supuso la clausura de los primeros 12 kilómetros, entre Huesca y Alerre, de la línea original. 

Como "cabecera" de linea tenemos Tardienta, situada en la línea general Zaragoza Arrabal a Barcelona Norte, inaugurada en 1861. Tardienta debe su desarrollo al ferrocarril, siendo desde siempre cuna de muchos ferroviarios pertenecientes a todos los servicios posibles, desde Vía y Obras hasta Tracción, pasando por Electrificación y Circulación en la actualidad. 

A continuación, venía Vicién, pequeña localidad por la que la vía cortaba por su mitad, quedando a un lado las casas, y al otro lado las tierras de labor.

Y finalmente, en ésta primera línea, tenemos Huesca, estación término desde siempre, situada en las afueras de la localidad. Tuvo una muy amplia playa de vías, con varios apartaderos particulares, y en su antiguo edificio una bonita marquesina, que desapareció junto al edificio original a principios de los 2000. 

Siempre fue una línea secundaria, y como tal, con una armadura de vía bastante deficiente, y unas instalaciones muy rudimentarias. A partir de los años 50, y en los años 80 del pasado siglo, sufrió una renovación primero y una rehabilitación después de todo el armamento de vía, y de todas las escasas obras de fábrica de la línea. A principios de los 2000, fue renovada con materiales modernos, e incluso electrificada a 3000 voltios en corriente continua de manera efímera, convirtiéndose poco después a la tensión de 25 Kv de corriente alterna, con parámetros que permiten la circulación de trenes a velocidades superiores a los 200 kilómetros por hora, aunque no se superan en la actualidad, dada la configuración y la longitud de la línea.