Era un 24 de Julio, del año 2006, en la estación de Cambrils. Yo estaba dándole las vacaciones a Ramón Martínez Gallardo, alias "Macaco", durante toda la segunda quincena de julio, saliendo para ello de mi residencia "habitual" de Salou. La jornada era de 12 horas, entre las 7'30 de la mañana (para poder ir con el 18059, y no andar tirando de taxi pagado por la empresa, como hacíamos en Salou), y las 19'30, justo después de pasar el 00694 "García Lorca". En Cambrils hacíamos de todo, venta de billetes regionales, grandes líneas, megafonía, consignas, y dábamos las OT a todos los trenes de viajeros con parada comercial allí. En determinados momentos del día, nos faltaba un plumero en el culo para hacer el trabajo completo, y evitar que Elena hiciera la limpieza de la estación.
Aquel día todo transcurría normal. Pero al mediodía, presenciando el paso del Euromed 01112, observé la presencia de una persona al borde del andén principal lado Salou, con claras intenciones suicidas. Afortunadamente todo se quedó en un inmenso pitadón del tren mientras pasaba a 160. Me acerqué hasta el final del andén, y vi a una chica de veintipico años (posteriormente supe que tenía 26), irlandesa, aunque hablaba perfectamente español. Intenté tranquilizarla, le dije de venir dentro de la estación, a lo que ella accedió. La invité a un zumo magnífico que comprábamos en el bar de enfrente de la estación. Allí estuvimos hablando durante más de media hora, y entre otras cosas, me contó que quería morirse, porque su novio la había abandonado unos meses antes de casarse en su Irlanda natal. Estaba en Cambrils de vacaciones con sus padres. Le dije de llamar a sus padres y no quiso, desconozco el motivo, aunque lo más seguro que fuera por ahorrarles el disgusto. Mientras hablábamos, llamé al Puesto de la Guardia Civil, y les informé de la situación. Al rato vinieron, y de mutuo acuerdo con la pareja de agentes, se la llevaron primero al cuartelillo para ficharla, y posteriormente la llevarían al hospital Santa Tecla de Tarragona, al menos eso acordamos. Jamás sospeché que sería la última vez que vería a Gwen con vida.
La tarde discurría con normalidad, muchos viajeros de regreso de pasar el día en Barcelona, y los habituales de todas las tardes de vuelta a sus domicilios en Tarragona, y en Barcelona. Todo iba sobre ruedas, y pronto llegaron las 19'25, hora del paso directo del 00694, canté por la megafonía el paso de tren directo en catalán, castellano y en inglés como de costumbre, y salí a presenciar el paso del último tren de mi jornada. El andén estaba atestado de gente, pues a la distancia del García Lorca, iba el Regional Express 18058 hacia Barcelona. El tren venía dando un concierto de pito desde bastante antes de la estación, debido a los pasos a nivel existentes. Cuando el tren pasó a mí altura, un pitadón tremendo porque al final del andén, alguien se había tirado a la vía. Frenazo de emergencia y el tren parado más allá de la Riera de Cambrils pues venía lanzado a 160. Me acerqué al final del andén, y entre restos irreconocibles, vi un melena de pelo rubio. Ahí me di cuenta de la tragedia que acababa de suceder. Era ella, era Gwen. Al poco tiempo, vino andando por la vía el maquinista del 694, absolutamente descompuesto. Ambos reconocimos la vía 1 y vimos el desastre, mientras avisábamos al 112. En escasos 5', vino la Guardia Civil, ambulancia, y todo el monario, pero desgraciadamente ya no había nada que hacer. Al preguntarle a la Guardia Civil, que porqué la habían soltado sin llevarla al hospital, nos dijeron con todo su papo, que "ella dijo que estaba bien, y que no necesitaba ayuda". Una de las peores mentiras que me han podido contar en la vida. El maquinista y yo, vimos claramente en sus ojos que mentían como bellacos. Y allí estaba Gwen, o lo que quedaba de ella, gracias a una negligencia gravísima. No me perdonaré jamás, el no haberme asegurado de que los civiles la llevaran al hospital, y confiar en su palabra. Por desgracia he visto varios arrollamientos, y tan traumático como aquel, ninguno. A fecha de hoy, sigo acordándome de vez en cuando de Gwen...
