domingo, 22 de octubre de 2023

Un oasis llamado Samper (II)

 Como dije en la última entrega de este peculiar blog, llegué a Samper en Octubre de 2008. Después de realizadas las prácticas, pasé a prestar servicio como uno más. Al ser una estación de "12 horas" y abrir solo de Lunes a las 6.00 hasta el Sábado a las 6.00 de la mañana. Con ese gráfico, con solo dos agentes de circulación se sacaba el servicio, quedando el tercero (servidor de ustedes) para dar vacaciones, licencias, bajas, etc, etc... Por tanto, desde el primer momento, volví a salir destacado a otras estaciones cercanas, y otras más alejadas. Pero de esos destacamentos hablaré en otra entrega, amenazad@s quedáis.

Mi primer servicio efectivo en Samper fue la primera quincena de noviembre de 2008, para darle las vacaciones al Sr. Baeta. Recuerdo bien que mi debut fue en el turno de tarde-noche, con unas peculiaridades bastante notorias. Teóricamente el horario era de 18'00 a 6'00, pero en la práctica se desarrollaba desde las 17'36, hora en que llegaba el Regional Express 15016 hacia Barcelona, en el que se iba el agente que había estado de día, y se prolongaba hasta las 7'21 de la mañana, en que pasaba el Regional 15309 procedente de Mora la Nova, y en él venía el relevo (Tortosa y Baeta vivían en Caspe). 

En este turno de tarde-noche, el relevo se hacía a pie de tren, pues yo venía de Zaragoza, y nada más bajar del tren, ya me estaba esperando Evelio con la paleta de las OT (Operaciones Terminadas), que por aquel entonces, dábamos a los trenes de viajeros. Después de irse el regional y contemplar el paso de la cola, se iniciaba el ritual del relevo en si. Firmar la entrada al turno en el Libro de Telefonemas, saludar a las dos bandas del CTC, y al figura de Endesa que estuviera de servicio en la Central Térmica de Andorra, y con el cual, estableciamos una suerte de "bloqueo telefónico" para la circulación de trenes, que se hacía mediante el necesario concurso de una emisora de radio igual que las de los radioaficionados, con su micrófono y tal. Bastante rudimentario, pero mucho más efectivo que la m..... de los walkie-talkies de la dotación, que con un poco de suerte te ibas a 50 metros de la estación, e igual hasta hablabas.

El turno era entretenido, tenías maniobras, trenes de viajeros, dabas billetes para los regionales, hacías un montón de documentación, veías tantas colas de tren que te llegabas a sentir como un importante urólogo, y hasta tenías tiempo de dormitar un rato entre las 0'45 y las 3'00, intervalo en el que se paraba todo. Después venía todo de golpe como los indios en las películas del oeste, los trenes a la distancia de bloqueo, maniobras con las máquinas de los carboneros, ponte la gorra, coge el farol, y jodido de frío vete a pitarle al carbonero vacío de la 8, (más lejos no podía estar el puñetero tren). Pero te divertias, y aunque estabas reventado de trabajar, aguantabas bien hasta la llegada del 15309, en el cual te subías, caías rendido en el asiento, e ibas sobando hasta Delicias. Más de una vez me ha despertado el maquinista cuando hacía el cambio de cabina para apartar el tren. Sueño profundo que tenía servidor por aquel entonces... 

(CONTINUARÁ EN PRÓXIMAS ENTREGAS)